Posterous theme by Cory Watilo

Con los elefantes en Sri Lanka

¿Te animas a pasar un día junto a una colonia de elefantes bebé? Te llevamos a conocer el orfanato de elefantes bebé en Sri Lanka, para que conozcas de cerca a estos animales únicos y te den ganas de volver por tu cuenta.


En Asia, al sureste de India, se encuentra la milenaria isla de Sri Lanka, un país cuya historia ha sido marcada por el budismo y por la presencia de colonos holandeses, portugueses e ingleses. Una tierra famosa por sus plantaciones de té Ceylon, sus reservas naturales y por tener uno de los orfanatos de elefantes más grande del mundo. Hacia allí nos dirigimos ahora.

Elefantes_2
Llegamos ayer en avión al aeropuerto de Colombo, la capital de Sri Lanka. Hoy hicimos los 87 km que separan Colombo de Pinnawela, la región donde se encuentra ubicado el orfanato de elefantes. El guía que nos recibe en la entrada, nos cuenta que esta reserva existe desde 1975. A 35 años de su creación, el número de elefantes que la habitan creció de 3 a 67 ejemplares.

La iniciativa de crear el orfanato de elefantes de Pinnawela partió del gobierno de Sri Lanka, tras advertir que la caza desenfrenada había puesto en peligro de extinción a estos animales. El orfanato de Pinnawela comprende 12 hectáreas de superficie, bañadas por el río Maha Oya, en medio de cocoteros y plantaciones de arroz.

Más de 100 personas trabajan en Pinnawela para cuidar y alimentar a los elefantes bebé, de entre 1 y 3 años, que viven allí. Todos ellos fueron encontrados en el bosque, huérfanos, y llevados hasta Pinnawela para que puedan tener un crecimiento sano. Cuando se convierten en adultos, los trabajadores de Pinnawela los llevan nuevamente a su hábitat natural para que sigan su vida. 

Los elefantes bebé del orfanato tienen rutinas firmes. Por eso lo mejor es llegar cerca de las 8 de la mañana, para ver cómo toman la leche de un biberón y hasta darle uno mismo de beber. Recomendamos mucho hacer esta experiencia, pero si no estás para el madrugón, llega a las diez y disfruta de observar a todos los elefantes tomando un baño de dos horas en el río Maha Oya.

Elefantes
Durante la visita, el guía nos contó que cada elefante come 75 kg por día de hojas de cocotero. Haz la cuenta, multiplicando por la cantidad de elefantes (67) y por los días del año, y cobrarás una dimensión de los costos fijos del orfanato. Por eso, aunque la entrada es un poco cara, nuestro aporte vale mucho, ya que constituye el único ingreso para mantener con vida a los elefantes. Creednos que tras pasar unas horas allí, cerca de los elefantes, viendo cómo se mueven y respiran, da gusto invertir dinero para apoyar a esta causa.

Así que ya sabes: si eres de los que se animan a viajar a destinos remotos, como Sri Lanka, no te pierdas esta excursión inolvidable.